«Devuélmela» (Danny Philippou, Michael Philippou, 2025)

«Devuélmela» (Danny Philippou, Michael Philippou, 2025)
Mete en la misma coctelera un doble drama familiar de duelo, dos niñas ciegas (la difunta y la viva), una adopción forzosa de dos hermanastros, una casa en un bosque que parece el cadáver tibio de un hogar, a la increíble Sally Hawkins («La forma del agua», «Maudie», «Spencer», «Paddington») haciendo el primer personaje chungo-pero-chungo de su carrera y a un niño (se llama el jodío Jonah Wren Phillips) que es la viva encarnación del mal rollo -y eso solo en la primera mitad de la peli, después ‘mejora’- y tendrás, con otras muchas cosas, la -muy probablemente- mejor película de terror (y de otras clasificaciones) del año: DEVUÉLMELA («Bring Her Back»).
¿Por qué es tan buena en lo suyo? Pues fundamentalmente por dos razones: la primera, porque el motor de la historia, la causa del miedo, no es algo exterior -como el depredador paranormal al uso- sino algo presente, cercano y muy muy humano (es cierto que hay algo sobrenatural, pero eso no da especial miedo); y la segunda, porque el espanto y el horror los causa la contemplación (si se puede decir así) de imágenes que los hermanos Phillipou no han tenido que rebuscar en lo recóndito interior o en la fantasía extrema, porque están en lo más básico y elemental de nuestros terrores: eso que podemos imaginar con toda facilidad, pero ni locos querríamos ver en la vida normal.
Aunque sí, por supuesto, en el entorno controlado de una sala de cine, donde aludimos al asunto con el tecnicismo «gore».
PD: No es para todo el mundo ni para todos los estómagos. Quedáis avisados.

José Preciado