The White Stripes & Some Friends

The White Stripes & Some Friends
Hoy cambiamos completamente de tercio y toca dar un poquito de caña con una playlist (por supuesto de una hora) dedicada a los muchos y muy buenos grupos que alumbró la escena musical neoyorquina a principios del presente siglo y que a través de casos notables continúan definiendo el momento presente del rock, bien directamente, bien a través de su influencia.
Me refiero a bandas conocidas globalmente como The White Stripes, The Strokes, Interpol, The Vines, Black Rebel Motorcycle Club o The Joy Formidable, bandas que dieron lugar, cuando nadie lo esperaba (especialmente los popes de la electrónica), al último resurgir planetario del rock’n’roll como expresión cruda, directa y desgarrada de la relación que los seres humanos (o esos seres humanos y sus seguidores) tenían con la realidad.
El rock no ha muerto, como podemos comprobar temporada a temporada los miembros del jurado del concurso de bandas de SubeRock al ponernos en contacto directo con el presente de magníficas propuestas españolas y portuguesas, pero lo que sí necesita el rock (como cualquier propuesta artística) es que los aficionados estén más pendientes de lo nuevo que va saliendo que de polvorientos singles de hace 60 años, que se logre transmitir a los jóvenes el placer de disfrutar y hacerse cómplices de una expresión musical que se ajusta como ninguna a sus deseos y necesidades, que es el verdadero valor añadido del rock, y, por supuesto, que los periodistas culturales estén, al menos, tan pendientes de cualquier banda de rock de barrio (o de pop o de lo que haga falta) como lo están de mirar adonde señalan los que tienen la pasta y tan mal gusto para invertirla.

José Preciado