España 2025: segundo semestre
El digesto de las novedades musicales españolas que corresponde a este segundo semestre que liquidamos en cuatro semanas deja un lanzamiento cósmico (Rosalía), varias novedades de artistas o bandas consagrados (Quique González, Viva Suecia, La M.O.D.A., Miss Caffeina), una despedida (Brighton 64), un par de intentos de supervivencia (Macaco, Soleá Morente), una mutación (Medalla), un regreso que nadie esperaba (Linda Mirada), ciertas felices confirmaciones (Germán Salto, Repión, Los Estanques, Alberto & García…), alguna que otra novedad interesante (Juventude, Tristán!, Los Chivatos, Lady Banana…), a unos de Albacete que llegan tres décadas tarde (Pálida Tez o el remake del Donosti Sound) y a una catalana que dice Spotify que no la escucha ni su familia y que a mí me encanta (Carola Ortiz).
En general, ni sombra de la variedad y calidad vistas y oídas durante el primer semestre y esto tiene la fácil explicación de que en España apenas se publican álbumes en verano. Dicho de otra manera: desde mediados de junio a primeros de octubre (verano no, veranazo) las disqueras y los artistas independientes solo sacan singles ¿Y por qué será esto? Pues se me ocurre que en el país de los 1000 festivales (creo que la cifra es casi exacta) hay que sacar todo lo nuevo en primavera para pillar sitio y cacho, así que para otoño se dejan las escurrajas y las novedades de largo recorrido. Esto es lo que hay y así os lo cuento.
Y ahora, brevemente, la crítica de “Lux”, de Rosalía, que nadie me ha pedido.
El cuarto disco de la más universal de nuestras artistas es un desafuero monumental preciosista que debería venir con libro de instrucciones y que es sobre todo un disco de Rosalía para Rosalía, ni para el mercado (¿esto se baila?) ni para los fans (¿trece idiomas para decir qué?) ni quizá para la historia. La catalana llevaba “Lux” en la cabeza y en las tripas, su talento y su suerte le han permitido echarlo afuera, grabarlo sin condiciones ni presupuesto y se ha dado el gusto, el homenaje y hasta las bodas de Camacho. Enhorabuena y mucho ojo, porque el problema de “Lux” es lo que venga después de “Lux”.