«Sirat», Oliver Laxe, 2025

«Sirat», Oliver Laxe, 2025
Al contrario que en «O que arde», la película anterior de Oliver Laxe, en «Sirat» sí pasan cosas y las cosas que pasan importan, los personajes están muy bien escritos e interpretados (especialmente aquellos que se autointerpretan, por lo que leo) y la historia va creciendo secuencia a secuencia mientras el paisaje se engrandece en su amenaza.
«Sirat» podría entenderse como un western (hay «dos blancos» buscando a una chica perdida, hay unos «comanches» y hasta aparece «la caballería»), también como una road-movie casi canónica (sobre todo porque «te vas» de viaje con todos ellos y los empiezas a querer) y asimismo, por supuesto, como la suma de esos dos géneros, o sea, un «mad-max» sin macarreo, pero con apocalipsis.
¿En qué falla «Sirat»? Pues lo diré con la misma crudeza con que Laxe liquida su historia y a sus personajes: pudiendo escribir y rodar un final épico-amargo, sin necesidad de esperanza, pero con algo de consuelo, el director y guionista franco-español prefirió la devastación y el abismo. Y, qué queréis que os diga, para que me cuenten que la vida no tiene ningún sentido y que todo es una punietera mielda, pues no me hace falta ir al cine. Ya en casa yo solito alcanzo con facilidad esa certeza.

José Preciado