Un disco calmado en el que conviven el soul, el jazz, el góspel y los ritmos contemporáneos armonizados y amasados sabiamente por una voz prodigiosa
Solo por la interpretación de Manolo Solo merece verse «Anatomía de un instante». Dos o tres veces.
Podría describirse como ochentero en tanto que post-punk, pero tiene sobre eso construido todo un edificio sónico, gótico, electrónico y magnífico
Confesión honesta, descargo de culpas y ajuste de cuentas consigo misma y con la industria que suena a una especie de playlist íntima
“Lázaro feliz” (2018) y “La quimera” (2023), de Alice Rohrwacher, además de dos “obras maestras imperfectas”, son dos manifiestos palpitantes de otra forma de hacer