Etimología de «férula»

Etimología de «férula»

Si estáis viendo la serie “La casa de los espíritus” (Prime Vídeo), es probable que os haya llamado la atención que uno de los personajes, la hermana de Trueba, el patriarca de la saga, se llame Férula, que es, en antropónimo, la misma palabra con que designamos a ese dispositivo de inmovilización que usamos, por ejemplo, para tratar las fracturas de las extremidades.

Cañaheja
La cañaheja o hinojo gigante

Tanto el artilugio como el nombre propio provienen del latín FERULA (“cañaheja” o “hinojo gigante”), nombre con que se designaba la planta, a su tallo y a su empleo más común (‘bastón, báculo, cayado, garrote’).

Nuestra “férula” es un cultismo que se incorpora al idioma en el siglo XVI.

En la antigua Roma no era un nombre de persona demasiado frecuente, pero sí está documentado, al igual que otros nombres de origen vegetal como Olivia, Viola o Rosa.

Y podríamos sospechar que, si a una niña le ponían de recién nacida “bastón”, era porque de mayor la pensaban destinar al cuidado de los padres ancianos. ¿Os suena la expresión “báculo de mi vejez”?

El papa Benedicto llevando su férula

Pero la mayor parte de los empleos del nombre hacen referencia directamente al cayado o a su simbología como “autoridad”. Y de ese uso nos ha llegado la “férula pastoral” (o “papal”), que es el bastón rematado en una cruz de uso exclusivo de los papas.

Y, finalmente, un empleo secundario del tronco de la cañaheja era obtener de él, concretamente de sus mitades longitudinales, láminas o tablas (con cierta elasticidad y muy resistentes) que se empleaban para entablillar e inmovilizar fracturas o esguinces. Y también se usaban como palmetas de castigo (y volvemos al significado de ‘autoridad’).

Dos datos curiosos y termino:

.- Al contrario que el hinojo, la cañaheja no tiene ningún valor culinario y se distingue en este aspecto porque no huele a anís, especialmente su raíz o rizoma, y porque además es tóxica para el ganado, équidos y bovinos, al que puede, por ingesta, provocar “ferulismo”, que llega  a matar a los animales por hemorragias internas.

.- Cuenta la mitología que Prometeo, tras robar el fuego a los dioses, se lo trajo a los mortales sosteniéndolo, para no quemarse, en una rama de férula (porque otra de la características de la planta es que tiene una combustión muy lenta).

José Preciado