«Los testamentos» (Bruce Miller , 2026)
Aunque, como me pasó a mí, las seis temporadas de El Cuento de La Criada (2017-2026) se os hicieran bola, dadle una oportunidad a Los Testamentos (Disney+), la nueva serie basada en el universo Gilead, que sigue el argumento de la novela homónima que Margaret Atwood* juró que no escribiría y por la que le dieron el premio Booker en 2019.
En esta ocasión, el centro de los hechos narrados no es un hogar, sino una institución educativa (al estilo Gilead) con todo el ambiente de un colegio de monjas, donde se instruye y se seleccionan adolescentes fértiles para emparejarlas con los comandantes de una nación tan distópica como reconocible en la Unión Soviética, la Alemania nazi, la Rumanía comunista, los delirios de los puritanos estadounidenses o el Irán o el Afganistán de ahora mismo. Ejemplos todos de paraísos para las mujeres.
El desarrollo de los acontecimientos narra el despertar de varias jóvenes de clase acomodada que creían vivir en el Edén y acaban dándose de cabeza con un infierno que se muestra como la muerte en vida (conyugal) a la que están destinadas por su capacidad para engendrar. De si son capaces de verlo y si tendrán la valentía de enfrentarlo es de lo que va Los Testamentos.
Aparte del argumento, dos son los alicientes que se añaden para disfrutar de la serie. Por un lado, el magnífico elenco femenino encabezado por media docena de jovencísimas y extraordinarias actrices (Chase Infinity, Lucy Halliday, Mattea Conforti, Isolde Ardies…) que me hacen prever una promoción tan buena como la de Euphoria.
Y, por otro, el espléndido trabajo de diseño de producción, dirección artística y fotografía (Martha Sparrow, Kimberley Zaharko y Marc Laliberté, respectivamente) que consiguen con nota muy alta envolver el averno íntimo de Gilead con una apariencia exterior cuidadísma: armónica, elegante y refinada.
Tanto que directamente estalla en mil pedazos cuando se mancha.
*Hace un cameo de tres segundos