“El agente secreto” (Kleber Mendonça Filho, 2025)

“El agente secreto” (Kleber Mendonça Filho, 2025)

«O agente secreto» es una película que, vista fríamente y con cierta distancia, ofrece todos los ingredientes de un muy buen film de éxito y que aspiraría a la excelencia, si no fuera porque su director se ha empeñado concienzudamente en boicotearlo.

Es muy fácil adivinar por qué la última película del ex-crítico (anda, como Godard) brasileño Kleber Mendonça Filho ha triunfado en festivales y está ganando premios (cuatro nominaciones a los Oscar): se trata de una producción muy muy fuera de Hollywood (es cine independiente brasileño) con una historia política de los años 70 contada desde el punto de vista de los perseguidos por una dictadura de derechas, un personaje-gancho (doble gancho, porque es Wagner Moura) de un padre viudo que quiere reunirse con su hijo; polis y sicarios malos, crueles, feos, sudados y sanguinarios, varias y afinadas citas cinéfilas y un elenco de (extraordinarios) personajes secundarios que encarnan a la buena gente corriente sufridora de la dictadura. Una suma óptima de ingredientes excelentemente ambientados y mejor fotografiados.
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Pero cuando llega la hora de poner todo eso al servicio de la historia, llegan Mendoça Filho y sus montadores y deciden que nos van a dar un relato fragmentado (que absurdamente escamotea la información hasta el punto de que tenemos que adivinar casi todas las causas del conflicto) y una narración despistada e hirientemente anticlimática; porque después de 158 minutos de mucha calma, muchas digresiones, un tiburón, más digresiones y una pierna errante, los autores de “O agente secreto” no consideran decisivo mostrar “el suceso” central en pantalla (demostrando el mismo interés que la investigadora que ve documentales de naturaleza en el trabajo) y, al final, hasta al propio hijo del protagonista le parece más interesante recordar los “buenos tiempos” del edificio en que trabaja que la historia de su padre.

José Preciado