Lo que hay en este disco es escucha, riesgo y ganas de empujar el sonido hasta donde aguante
Un disco que es un tesoro para su cantante, su productor y creo también que para cualquier devoto de la música negra medianamente receptivo
Arreglos casi minimalistas, pero muy elegantes, con suaves sintetizadores y baterías jazzísticas que sostienen armonías vocales casi neblinosas
Seguimos en la onda cinética o cinematográfica de ambientes aterciopelados pero con pellizquito jazzy o soul
La experiencia merece la pena y la serie te la metes entre pecho y espalda en dos o tres sentadas, lo que dice mucho