Sorrentino vuelve a los relatos calmados, extáticos y simbólicos con un Toni Servillo que es capaz de salirse sin mover una ceja
en verano nos llaman Tumbona y Pareo
Sorrentino vuelve a los relatos calmados, extáticos y simbólicos con un Toni Servillo que es capaz de salirse sin mover una ceja