Autor: José Preciado

Margaret Atwood: ‘Lusus naturae’

Margaret Atwood: ‘Lusus naturae’

Ni el tema de la conversión en monstruo ni tampoco el relato en primera persona del proceso son precisamente nuevos en la literatura, pero hacerlo con la sensibilidad y la minuciosidad de Atwood sí que lo es y, si tampoco fuera nuevo, el retrato íntimo que hace la autora de la ‘enferma’ y de su entregada resignación es sencillamente magistral.

Doris Lessing: ‘Una casa de verano’

Doris Lessing: ‘Una casa de verano’

Se reconoce a una autora de raza cuando a partir de una anécdota aparentemente insignificante es capaz de construir un significado pleno. Una ruina, el juego de una niña y la observación detallada y animosa de la autora tejen un pequeño mundo donde una realidad simulada importa más que los esfuerzos reales por reconstruir una ciudad devastada por la guerra.